Los nutrientes, la salud y la dieta mediterránea

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Los nutrientes. ¿Qué son?

Los nutrientes se encuentran en todos los alimentos que ingerimos y son elementos que tienen un cometido determinante en la evolución de nuestra biología, del mismo modo intervienen en el desarrollo de nuestras células. En realidad son componentes con principios específicos, cada uno de los nutrientes tiene su propia misión.

Tipos de nutrientes

Hay muchas razones para controlar nuestra dieta. Sobre todo, porque nos beneficia. Los nutrientes son útiles y necesitamos un mínimo de cada uno.
Los clasificamos en dos bloques:

Equilibrio nutricional

A – Vitaminas y minerales. Los requerimos en pequeñas proporciones. Convertirse en energía no es su misión. Son los denominados micronutrientes.

B- Grasas, hidratos de carbono y proteínas. El cuerpo los precisa en cantidades más elevadas. Son los responsables de proporcionarnos energía; son los llamados macronutrientes.

En efecto es totalmente necesario que aportemos al cuerpo los nutrientes en las proporciones adecuadas, la falta de alguno de estos nutrientes puede comprometer el equilibrio de nuestro organismo. Por consiguiente afectará a su buen funcionamiento con la aparición de síntomas y enfermedades no deseadas.
(Relacionado: Enfermedad crónica, nutrición y hábitos).

La dieta mediterránea

El equilibrio nutricional se debe alcanzar con una alimentación diversificada y equilibrada en nutrientes.
Somos un país mediterráneo, sin embargo, estamos variando nuestra dieta.

Sin embargo la dieta mediterránea, basada en ingredientes de proximidad y propios de la temporada es una forma de comer y quizás de entender la vida que ha pasado de generación en generación. En contraste con el exceso de consumo de carnes, huevos y carbohidratos al que nos aboca la vida moderna propone volver a los hábitos de nuestros antepasados. Es decir una alimentación más sana, rica en vegetales y grasas monoinsaturadas. A veces crudo, a veces guisado en su punto de cocción y siempre degustadas de manera reposada alrededor de la mesa.
En contraste con la comida rápida. En conclusión, los alimentos precocinados, el exceso de grasas y el abuso de los dulces, no nos benefician. Además, no olvidemos la gran riqueza del aceite de oliva.,el cual reduce el riesgo de obstrucción arterial y es muy saludable a consecuencia de contar con carotenos y vitamina E.

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El aceite de oliva reduce el riesgo de obstrucción arterial y es muy saludable a consecuencia de contar con carotenos y vitamina E.

Cuando nos falta vitamina D. Causas, síntomas y tratamiento

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Cuando nos falta vitamina D. Déficit de la vitamina del sol

Si evitas el sol, sufres de alergias a los lácteos o sigues una dieta vegana estricta, puedes estar en riesgo de padecer déficit de vitamina D. Conocida como la vitamina del sol, la vitamina D es producida por el cuerpo en respuesta a la exposición de la piel a la luz solar. También ocurre naturalmente en algunos alimentos, incluidos algunos pescados, aceites de hígado de pescado además de yemas de huevo, y en los productos lácteos. Cuando nos falta vitamina D hay que tomar medidas.

La vitamina D es esencial para tener unos huesos fuertes, porque ayuda al cuerpo a usar el calcio de la dieta. Tradicionalmente, el déficit de vitamina D se ha asociado con el raquitismo, una enfermedad en la cual el tejido óseo no se mineraliza adecuadamente, lo que lleva a huesos blandos y deformidades esqueléticas. Pero cada vez más, la investigación revela la importancia de la vitamina D en la protección contra una serie de problemas de salud.

Síntomas y riesgos para la salud del déficit de vitamina D

Para muchas personas los síntomas son sutiles. Sin embargo, incluso sin síntomas, muy poca vitamina D puede presentar riesgos para la salud.

Dolor óseo y muscular

  • Los síntomas de dolor óseo y debilidad muscular pueden significar que tiene déficit de vitamina D. Las causas del dolor muscular a menudo son difíciles de identificar, sin embargo existen evidencias de que el déficit de vitamina D puede ser una causa potencial de dolor muscular en niños y adultos

Sistema inmune

  • Si sufres infecciones de repetición. Una de las funciones más importantes de la vitamina D es mantener su sistema inmunológico fuerte para que pueda combatir los virus y las bacterias que causan enfermedades. Interactúa directamente con las células responsables de combatir la infección.

Cansancio

  • Fatiga y cansancio. Sentirse cansado puede tener muchas causas, y el déficit de vitamina D puede ser una de ellas. Desafortunadamente, a menudo se pasa por alto como una causa potencial.

Depresión

  • Un estado de ánimo deprimido también puede ser un signo de déficit de vitamina D.

Cicatrización

  • Cicatrización de heridas. La curación lenta de las heridas después de una cirugía o lesión puede ser una señal de que sus niveles de vitamina D son demasiado bajos.

Caída de cabello

  • Pérdida de cabello. La pérdida de cabello a menudo se atribuye al estrés, que sin duda es una causa común. Sin embargo, cuando la pérdida de cabello es severa, puede ser el resultado de una enfermedad o deficiencia de nutrientes. La pérdida de cabello en las mujeres se ha relacionado con bajos niveles de vitamina D.

Causas del déficit

Cuando nos falta vitamina D puede ser por varias razones:

Alimentación

  • Si no consumes los niveles recomendados de vitamina D con el tiempo. Esto es probable si sigues una dieta vegana estricta, porque la mayoría de las fuentes naturales son de origen animal, incluidos el pescado y los aceites de pescado, las yemas de huevo, la leche y el hígado.

Exposición solar

  • Si tu exposición a la luz solar es limitada. Debido a que el cuerpo produce vitamina D cuando su piel está expuesta a la luz solar, puede estar en riesgo de deficiencia si está confinado en su hogar, vive en latitudes septentrionales, usa túnicas largas o cubre la cabeza por razones religiosas o tiene una ocupación que evita la exposición al sol.

Piel oscura

  • El pigmento melanina reduce la capacidad de la piel para producir vitamina D en respuesta a la exposición a la luz solar. Algunos estudios muestran que los adultos mayores con piel más oscura tienen un alto riesgo de déficit de vitamina D.

Daño renal

  • Si tus riñones no pueden convertir la vitamina D en su forma activa. A medida que las personas envejecen, sus riñones son menos capaces de convertir la vitamina D en su forma activa, lo que aumenta su riesgo de déficit de vitamina D.

Malabsorción

  • Si tu tracto digestivo no puede absorber adecuadamente la vitamina D. Ciertos problemas médicos, como la enfermedad de Crohn, la fibrosis quística y la enfermedad celíaca, pueden afectar la capacidad del intestino para absorber la vitamina D de los alimentos que consume.

Sobrepeso

  • Si sufres sobrepeso. La vitamina D es extraída de la sangre por las células grasas, alterando su liberación a la circulación. Las personas con un índice de masa corporal de 30 o más a menudo tienen niveles bajos de vitamina D en la sangre.
El cansancio, apatía, fatiga y depresión pueden ser causas de la falta de la vitamina D en el organismo.

Tratamiento para el déficit de vitamina D

Si no pasa mucho tiempo al sol o siempre tiene cuidado de cubrir su piel (el protector solar inhibe la producción de vitamina D), debe hablar con un nutricionista acerca de tomar un suplemento de vitamina D, especialmente si tiene factores de riesgo de déficit de vitamina D

Cocción al vapor: saludable y sabrosa

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La cocina al vapor: salud, sabor y recetas

Originaria de las culturas orientales, la cocina al vapor es cada vez más apreciada en toda Europa. Este método de cocción al vapor permite preparar sabrosos platos con un contenido calórico reducido y asimismo evitando el uso de aceites y grasas. ¿Y cuál es el resultado? Buena salud, sabor además de y una variedad de recetas!

Estas son 5 ventajas principales de la cocción al vapor

Elimina impurezas de los alimentos

Siempre que cocinamos al vapor los agroquímicos del alimento se van a quedar en el agua de cocción. Por ejemplo, si vaporizamos el arroz unos minutos antes de cocinarlo como habitualmente hacemos, una gran cantidad de sustancias nocivas se van a quedar en el agua. Asimismo, hay que tener en cuenta que posteriormente se va a cocinar más rápido.

Conserva los principales nutrientes

Como no hay contacto directo con el agua, las sustancias nutricionales de los alimentos no se pierden. Por lo tanto, los alimentos conservan sus vitaminas y minerales mucho mejor.

Sabor completo y genuino

Los alimentos al vapor conservan su propio sabor genuino, permitiéndonos, en cierto sentido, «redescubrir» su verdadera esencia. Por ejemplo, este método de cocción es ideal para pescados y verduras en particular.

Platos ligeros

El método de cocción al vapor no requiere cocinar con aceite, por lo tanto, evita producir grasas no deseadas. Los platos resultantes son muy ligeros, saludables y sobre todo suaves en boca. Al cocinar pescado y pollo, el vapor disuelve la grasa, haciendo que los alimentos sean más bajos en calorías y también más fácilmente digeribles.

Casi sin olores

En la mayoría de los casos, la cocción al vapor reduce los olores desagradables típicos de algunos alimentos como por ejemplo las coles. ¡Pruébalo para creerlo!

Rápido y barato

La cocción al vapor es una forma rápida de preparar nuestros platos y nos permite cocinar varios alimentos diferentes al mismo tiempo, ahorrando tiempo y teniendo menos ollas y sartenes para lavar.

¿Cocina al vapor? ¡También en el horno!

Cuando piensas en cocinar al vapor, por lo general imaginas el clásico vapor escalonado. Pero la cocción al vapor también se puede hacer en hornos especiales. Un horno de vapor puede mejorar completamente los sabores. Además de tener todas las funciones de un horno tradicional, permite cocinar casi cualquier cosa, desde el pan hasta la carne, proporcionando una combinación típica de sabor y crujiente.

La hipertensión arterial y una dieta preventiva

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La hipertensión arterial


En primer lugar hay que tener claro que la hipertensión arterial consiste en tener la presión sanguínea (la tensión arterial) más alta de lo normal actuando sobre las paredes de las arterias. De esta forma puede dañarlas y es por ello que aumenta el riesgo de accidente cardiovascular.
De esta forma y antes que nada deberemos concretar este concepto. Por ejemplo, teniendo la máxima en 14 y la mínima en 7 responderemos a los valores de referencia más comunes.
A pesar de que vigilar la tensión arterial puede sonarte a un asunto de gente mayor o enferma. Sin embargo, este problema afecta a medias de edad cada vez más jóvenes. Y como cada persona es un mundo, es aconsejable conocer nuestro cuerpo y su tensión arterial.

Conocer nuestro cuerpo

Así otra forma de actuar debe imponerse ya que muchas personas de forma natural tienen tendencia a presentar valores diferentes a los de referencia. En consecuencia tomarse la tensión arterial debería ser práctica más habitual entre la gente adulta. Y por eso os recomiendo que aunque no presentéis ningún síntoma de hipertensión ni enfermedad, debéis tomaros la tensión de manera preventiva. Como mínimo cuatro veces al año, una por cada estación. De esta forma cuando tengamos un problema de salud y nos tomen la tensión dispondremos de nuestra propia referencia.

¿Tengo hipertensión arterial?

Siguiendo con el tema de la prevención, como cualquier otra patología, lo mejor es no padecerla. En realidad siguiendo una dieta y forma adecuada de vida (y medicación si se da el caso) podemos combatirla, pero si no padeces hipertensión y tomas las riendas a tiempo, puedes prevenirla. Además de tomarte la tensión en el médico también puedes hacerlo en la farmacia, en tu dietista o, más cómodo, comprarte un aparato.

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La mejor opción es tener un aparato de medida en casa

Síntomas

A pesar de que los síntomas no siempre son claros, la hipertensión puede manifestarse por ejemplo, presentando problemas en la visión. Un sangrado de nariz inesperado también puede ser sintomático. Igualmente un dolor de cabeza o mareos de origen insospechado, cansancio, dificultad respiratoria, ganas excesivas de orinar. Con todo esto, ante cualquier duda lo mejor es tomarse la tensión, comparar con la nuestra de referencia y consultar al médico.

Hábitos saludables y dieta

Gran diversidad de estudios han constatado que el nivel de la presión arterial viene condicionado por la dieta y el estilo de vida. Por tanto en la prevención de la hipertensión deberemos vigilar algunos aspectos.

Dieta y ejercicio

Después de todo esto aclarado, llegamos a la motivación de este artículo, los consejos básicos. En primer lugar vigilaremos nuestro peso, para ello tenemos dos herramientas fundamentales. Un ejercicio moderado todos los días, además de una dieta equilibrada ayudan a controlar nuestro peso. Así mismo una dieta baja en sal (en las tiendas de dietética disponen de buenas alternativas), y más rica en frutas y verduras puede sernos beneficiosa. Finalmente minimizar los dos grandes enemigos, tabaco y alcohol.

Recuerda que para establecer una buena dieta puedes pedir consejo a tu dietista.

Desintoxicar, limpiar toxinas sin desnutrir

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Desintoxicar nuestro cuerpo

Desintoxicar consiste en dar descanso al cuerpo. Limpiarlo pero sin desnutrirlo. Un proceso saludable y muy recomendable que han practicado culturas de todo el planeta.

Alimentarse ayuda al cuerpo a protegerse de las enfermedades. También renueva su capacidad para no enfermar.

El método de desintoxicar el organismo consiste en dejar de darle trabajo al cuerpo. Además debe llevarse a cabo durante un tiempo para que este pueda limpiarse. Todo esto sin desnutrirnos. Es importante dar al cuerpo herramientas para ayudarle en el proceso.

El proceso

¿Cómo hacemos para desintoxicar?

Primero debemos saber que con el hígado eliminamos las toxinas. Aunque algunas también salen a través de otros sistemas. Los intestinos, los riñones, pulmones, sistema linfático y la piel también intervienen. Pero cuando estos, se ven saturados o afectados por cualquier motivo, las impurezas no se filtran correctamente. De esta manera sufre el conjunto de nuestro cuerpo. En otro artículo de este mismo blog abordo el proceso de desintoxicación del organismo.

Desintoxicar, cuándo y cómo

¿Cuándo desintoxicar el cuerpo?

Hay especialistas que recomiendan mínimo desintoxicar una vez al año. Esto es válido para todas las personas excepto niños, y madres lactantes. Igualmente en pacientes con enfermedades degenerativas crónicas. También en enfermos de cáncer o tuberculosis. En todos estos casos es conveniente consultar a un profesional de la salud.

¿Cómo valoramos la necesidad de una desintoxicación?

El cuerpo da la alarma con síntomas sin origen aparente. Ojos hinchados, infecciones o piel irritada por ejemplo. Así como problemas menstruales, fatigas o confusión mental sin causa explicable.

A veces las alergias también pueden desaparecer con una desintoxicación. En breve veremos como alimentarnos protegiéndonos de las enfermedades.

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El cuerpo muestra señales de alarma, saber verlas es fundamental.

No olvides que en caso de duda es conveniente consultar a un profesional de la salud.

Proceso de desintoxicación del organismo

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Proceso de desintoxicación

Proceso de desintoxicación: conjunto de medidas para la limpieza natural del cuerpo.

Si hay exceso de toxinas el organismo necesita ayuda. Y se la podemos dar de forma natural. Descanso y estmulación son fundamentales.

¿Empezamos?

¿Cómo podemos desintoxicarnos?

Básicamente dos recomendaciones. En primer lugar, dejar descansar los órganos con ayuno. Segundo: estimular el hígado. En la misma línea, estimular también la eliminación por los intestinos, riñones y piel. Finalmente demos al organismo nutrientes saludables. Así mejoraremos la circulación de la sangre.

Evitemos toxinas

Lo primero que debemos hacer, cae por su propio peso. Dejar de aportar toxinas. Deberemos evitar de entrada, las grasas saturadas, azúcares refinados, café y alcohol. Seguidamente ir sustituyendo los productos químicos de limpieza y cuidado personal por otros de origen natural y ecológico. Las sustancias toxicas no solo llegan a nuestro organismo con la ingesta. El contacto con la piel o el sistema olfativo también contribuyen. Así pueden llegar a nuestro torrente sanguíneo una gran diversidad de impurezas.
Otro obstáculo para la salud es la excesiva liberalización de hormonas del estrés. Estas en grandes cantidades son responsables de generar toxinas. Además ralentizan las enzimas hepáticas de desintoxicación.

Un buen programa de desintoxicación

Si has observado en tu cuerpo algun síntoma que no tiene causa conocida, recomiendo un programa de desintoxicación guiado por profesionales. En DIETamos podemos diseñarte uno a tu medida.

Prevenir

Si lo que quieres es prevenir te recomendamos:

  • Agua, dos litros al día.
  • Favorece la respiración y que mejor manera que haciendo ejercicio.
  • Come mucha fibra, frutas y verduras frescas de origen ecológico. Las remolachas, los rábanos, las alcachofas, el repollo, el brócoli. También las algas como la espirulina o la chlorella son muy desintoxicantes.
  • Toma vitamina C, que ayuda a producir glutatión, un compuesto del hígado que elimina toxinas.
  • Limpia y cuida el hígado tomando hierbas como la raíz de «diente de león», bardana o cardo mariano.

Puedes combinar esto con la práctica de sauna, spa e hidroterapia.

Consulta a un profesional de la salud antes de cualquier tratamiento, incluidos suplementos herbales y remedios naturales.

La información presentada aquí es solo para fines educativos.

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Limpia y cuida el hígado tomando hierbas como la raíz de diente de león.

Durante el confinamiento, alimentación, salud y otros consejos

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Durante el confinamiento, alimentación, salud y otros consejos para cuidarse

Cuida los horarios

Durante el confinamiento derivado de la alerta por la pandemia del Coronavirus CO-VID 19, intenta seguir un horario lo más similar al que realizas cada día cuando estás en plena actividad. Acuéstate y levántate a la hora habitual durmiendo de esta manera las mismas horas que de normal.

Durante el confinamiento, cinco hábitos positivos…

  1. Trata de hacer algo de ejercicio moderado un par de veces al día. Treinta minutos por la mañana y treinta minutos por la tarde son suficiente. Aunque estés dentro de casa y esta no sea muy grande utiliza tu imaginación. Puedes hacer estiramientos, tablas de gimnasia, caminar en círculos o bien pasillo arriba, pasillo abajo. Si tienes balcón o terraza aprovéchalos. Otra opción saludable y muy divertida es poner algo de música y bailar un rato.
  2. Para que puedas absorber la vitamina D procedente de los alimentos asómate a que te de la luz del día, aunque esté nublado. Treinta minutos diarios haran su función. Aprovecha ventanas, terrazas, balcones etc. De esta manera evitas también que decaiga el ánimo, de obligado cumplimiento para personas con tendencia a la depresión.
  3. Haz ejercicios para descansar la mente, yoga, meditación, concentración y relajación etc. Si nunca has meditado esta es la ocasión, busca tutoriales en Internet y empieza desde hoy mismo.
  4. Asegúrate de comer cinco raciones al día, tanto de fruta como de verdura. Estos alimentos son fundamentales para el correcto funcionamiento del organismo, por su riqueza en vitaminas, minerales, fibra y carbohidratos.
  5. Bebe dos litros de agua repartidos a lo largo de la jornada. Es importante acostumbrarnos a beber 8 vasos de agua, repartidos a lo largo del día y separados de las comidas, como un hábito rutinario.

… y cinco que debes modificar

  1. Evita el té y el café. Toma infusiones variadas, son naturales y saludables.
  2. No tomes alcohol y reduce los refrescos azucarados. Las infusiones también son una alternativa a los refrescos.
  3. Reduce el consumo de sal para evitar retenciones de líquidos provocados por la poca movilidad. Utiliza eneldo, pimienta, romero, nuez moscada…, las especias constituyen una alternativa saludable a la sal. Además de dar mucho juego a la hora de aportar o potenciar los sabores y los aromas a tus recetas.
  4. No recurras a comida rápida pre-cocinada ni alimentos procesados, come sano. Tienes tiempo para cocinar (si no sabes, ahora es el momento).
  5. Evita los dulces aunque cueste, no tienes hambre, sólo estás aburrid@. La meditación o el yoga te ayudarán.
durante el confinamiento

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Lactancia materna e inmunidad del bebé

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La lactancia materna e inmunidad

Es bien sabido que los bebés que toman lactancia materna tienen menos probabilidades de contraer infecciones que los alimentados con fórmula. La leche materna contiene muchos factores que ayudan a apoyar el sistema inmune de un bebé. Por tanto podemos afirmar que lactancia materna e inmunidad van de la mano.

Una madre transmite muchas proteínas, grasas, azúcares y células que trabajan contra las infecciones cuando amamanta a su bebé. Cabe destacar los anticuerpos, glóbulos blancos, lactoferrina, lisozima, oligosacáridos, probióticos y prebióticos entre otros.

Cuando una madre entra en contacto con gérmenes en su entorno, produce anticuerpos para combatir esos gérmenes. Estos anticuerpos pasan a la leche materna y, por lo tanto, al lactante. Dado que una madre y su bebé generalmente están en contacto con los mismos gérmenes, esto ayuda a proteger a su bebé de las enfermedades a las que ambos están expuestos. 

El principal tipo de anticuerpo en la leche materna es IgA. Los anticuerpos IgA protegen las superficies internas del cuerpo, como la boca, el estómago, los intestinos y los pulmones. Estos anticuerpos no son digeridos por el bebé. En cambio, cubren el intestino y bloquean la entrada de infecciones que de otra manera podrían causar enfermedades.

Además, hay una serie de otros factores en la leche materna que le otorgan a un amamantado un sistema inmunológico más eficiente. Por ejemplo, los lactantes amamantados desarrollan una glándula timo más grande que los bebés alimentados con fórmula. La glándula del timo produce un tipo de glóbulo blanco que ayuda a proteger contra las infecciones.

Vacunación del lactante

Aunque la lactancia materna a menudo reduce la gravedad de la enfermedad en un bebé, es importante comprender que la lactancia materna no proporciona un sustituto para la inmunización.

Además, la lactancia materna puede mejorar la respuesta del lactante a algunas vacunas. Los bebés amamantados producen niveles más altos de anticuerpos en respuesta a algunas vacunas que los bebés alimentados con fórmula.

lactancia materna e inmunidad
La lactancia materna no le proporciona al bebé inmunidad total contra las enfermedades prevenibles por vacunación.

Se sabe que la lactancia materna es una forma efectiva de distraer a los bebés del dolor. Las madres a menudo amamantan a su bebé mientras su bebé recibe una vacuna en un esfuerzo por reducir la percepción de dolor del bebé

En resúmen

El calostro es el refuerzo inmunológico natural más potente conocido por la ciencia.

La protección contra las infecciones ha sido bien evidenciada durante la lactancia contra, por ejemplo, diarrea aguda y prolongada, infecciones del tracto respiratorio, incluyendo otitis media, infección del tracto urinario, entre otros. 

El contenido de inmunidad de la leche cambia con el tiempo. En las primeras etapas de la lactancia, ésta proporciona un apoyo adicional para el sistema inmune inmaduro del recién nacido. 

Después de este período, la leche materna continúa adaptándose extraordinariamente a las necesidades del lactante con respecto a la protección inmunológica y la nutrición. 

Por lo tanto, la necesidad de fomentar la lactancia materna es justificable, al menos durante los primeros 6 meses de vida como mínimo.

Por todo esto, la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN) ha sido lanzada por la OMS y UNICEF para promover la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento.

Aquí os dejo un artículo de gran actualidad sobre la lactancia y el Coronavirus.

Coronavirus, prepara tu sistema inmune para combatirlo

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Coronavirus, ¿qué es?

Los coronavirus son una especie de virus que afectan a las vías respiratorias tanto de aves como de mamíferos. Los médicos asocian al coronavirus con el resfriado común, la bronquitis, la neumonía y también pueden afectar al intestino.

En los últimos 70 años los científicos han descubierto que los coronavirus pueden infectar a ratones, caballos, perros, gatos y ganado. Por lo tanto y de este modo pueden transmitirlo a humanos.

Los anticuerpos que los humanos fabricamos contra el coronavirus no duran mucho tiempo. Asimismo pueden ser ineficaces frente a las mutaciones del propio coronavirus. Es debido a esto que debemos de tener un sistema inmune bien preparado para poder defendernos.

coronavirus
El  sistema inmune es esencial para nuestra supervivencia ya que sin él nuestro cuerpo estaría expuesto a bacterias, virus, parásitos patógenos y más.

Prepara tu sistema inmune frente al coronavirus

Tu inmunidad depende en cierta medida de lo que comes ya que en el intestino esta la central de todo el sistema inmune del cuerpo.

“Pro” y “pre” vida

Toma probióticos y prebióticos, ya que la mayor defensa de nuestro organismo se centra en la flora intestinal. Cuando esta flora esta desequilibrada (disbiosis) puede ocurrir una serie de alteraciones en el cuerpo (véase artículo de la permeabilidad intestinal).

Por consiguiente, frente a un mal estado de nuestra flora intestinal somos más sensibles al coronavirus. Encontramos probióticos en alimentos fermentados como lo son  el kéfir, el chucrut, el kombucha, el miso, el temphe, el yogur natural.

También recae una especial importancia sobre la microbiota en el artículo que hablo sobre la permeabilidad intestinal que puedes leer aquí.

Jalea real

La jalea real es una sustancia gelatinosa producida por las abejas melíferas para alimentar a las abejas reinas y sus crías.

La jalea real puede mejorar la respuesta inmune natural de nuestro cuerpo a bacterias y virus extraños. Se sabe que la jalea real promueve la actividad antibacteriana por lo que puede reducir la incidencia de infección y respaldar la función inmune.

Con frecuencia se vende como un suplemento dietético para tratar una variedad de dolencias físicas asimismo como enfermedades crónicas.

Zinc

El zinc es el mineral que ayuda a fortalecer el sistema inmune por excelencia asimismo ayuda a combatir las bacterias y los virus que invaden al organismo.

Puedes ver los alimentos que lo contienen aquí

Ajo

El ajo ha sido reconocido no solo como una especia sino también como una sustancia que ejerce un control sobre los microorganismos. Estudios recientes indican que el extracto de ajo tiene una actividad antimicrobiana de amplio espectro contra muchos géneros de bacterias, virus y también hongos. El ajo ocupa una posición prometedora como agente terapéutico de amplio espectro.

Vitamina C

Al igual que el zinc, la vitamina C es un potente estimulante de nuestras defensas. Tiene un alto poder antioxidante y lo podemos encontrar en multitud de alimentos.

Equinácea

La equinácea es un grupo de plantas con flores que se usa como un remedio herbal popular. Están vinculados a muchos beneficios para la salud, como la reducción de la inflamación, la mejora de la inmunidad y los niveles más bajos de azúcar en la sangre.

La equinácea está cargada de antioxidantes, como los flavonoides, que pueden ayudar a defender su cuerpo contra el estrés oxidativo.

La podemos encontrar en tiendas especializadas como extractos, comprimidos o planta para infusionar.

Para saber más, web de la OMS

Permeabilidad intestinal, enemigo desconocido. Afrontémoslo

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¿Qué es la permeabilidad intestinal?

La dieta afecta, tomemos medidas

Cuando la permeabilidad intestinal es un enemigo, tomemos médidas. Y más un enemigo de nuestra salud al cual no conocemos. En primer lugar miremos dentro de un vientre adulto. Un revestimiento intestinal cubre y protege sus aproximadamente 8 metros. Así forma una película que controla y selecciona correctamente lo que debe absorber la sangre.

La permeabilidad intestinal y la inflamación

Al contrario, un revestimiento intestinal poco saludable puede tener grietas. Así alimentos poco digeridos, toxinas y microorganismos seran absorbidos.

A menos que se solucione, esta permeabilidad inflama la flora intestinal. Pudiendo así, dar pie a diversas enfermedades crónicas. Multitud de estudios lo confirman.

¿Quién tiene permeabilidad intestinal y por qué?

Algún grado de permeabilidad tenemos todos. La barrera no es nunca completamente impenetrable. Algunos podemos tener una predisposición genética, pero hay otras causas. La vida moderna es un problema. Una dieta con poca fibra, azúcar y grasas saturadas, puede debilitarla. Igualmente también el alcohol y el estrés la alteran.

El aumento de la permeabilidad causa afecciones gastrointestinales. Como es la enfermedad celíaca o la de Crohn. Sin olvidar el síndrome de intestino irritable.

Un intestino permeable o no, ¿causa problemas en otras partes del cuerpo?

También la permeabilidad puede estar asociada con enfermedades autoinmunes. Por ejemplo lupus, diabetes tipo 1 o esclerosis múltiple. Igualmente, síndrome de fatiga crónica, fibromialgia, artritis, asma. O aquellas que parecen inevitables como alergias, acné u obesidad.

Efectos alarmantes

Del mismo modo y a pesar de seguir una dieta, alguna vez puede que hayas notado sin causa aparente que tu cuerpo no funciona bien. ¿No ha podido ser diagnosticado el origen del problema? Te pasan cosas raras ¿Has intentado adelgaza de mil maneras sin conseguirlo? ¿Sueles padecer enfermedades de repetición?

¿Respondes afirmativamente a alguna de estas preguntas? posiblemente padezcas una notable permeabilidad intestinal. Asimismo puede que padezcas alguno de estos efectos:

  • Problemas en la piel tales como acné o rosácea.
  • Dolores de cabeza recurrentes, niebla cerebral así como pérdidas de memoria.
  • Antojos de productos malsanos, como dulces o procesados.
  • Insomnio, cansancio generalizado.
  • Estado de ánimo decaido así como cambios de humor.
  • Variación (incremento o perdida) de peso injustificado. Y del mismo modo un aumento del volumen abdominal.

La dieta debe ser a tu medida

El paso inicial que tomo en consulta es analizar en profundidad la dieta y hábitos alimentarios. Seguidamente, eliminar de la dieta los alimentos que pueden ser inflamatorios o causantes de cambios en la flora intestinal. Entre los más comunes están los alimentos procesados y los que puedan causar alergias. También ciertos medicamentos y el alcohol.

Cada persona tendrá una dieta y un plan diferente según su sintomatología

En mi práctica, a menudo veo que los pacientes mejoran significativamente cuando comienzan una dieta saludable. Sin embargo, siempre es bueno comer una dieta nutritiva y sin procesar. A esta le incluiremos alimentos que ayuden a calmar la inflamación. Así ayudaremos a reconstruir el revestimiento intestinal.

Definitivamente vale la pena intentarlo.